domingo, 28 de octubre de 2012

NO ES POSIBLE

martes, 16 de octubre de 2012

La reina Ico - Leyendas Canarias


  
 Zonzamas reinaba en Lanzarote cuando llegó a la isla una embarcación española al mando de Martín Ruiz de Avendaño.
Al ver la nave a distancia los isleños se aprestaron para el combate. Transcurrido el tiempo, Ruiz de Avendaño decidió ir a tierra en son de paz, llevando consigo un gran vestido que regaló al rey como muestra de amistad. Zonzamas aceptó el regalo y, en muestra de amistad, entregó al recién llegado ganado, leche, queso, pieles y conchas, invitándolo a descansar en su morada de Acatife. Allí eran esperados por la reina Fayna y sus hijos, Timanfaya y Guanareme. Como huésped de los reyes pasó Avendaño varios días en Mayantigo. Mas tarde retornó a su barco y partió.

    A los nueve meses la reina Fayna dio a luz una niña de tez blanca y rubios cabellos, a la que puso por nombre Ico. El pueblo murmuraba y renegaba de la princesita y de su origen. Así transcurrió el tiempo, y la niña creció sana y hermosa al cuidado de Uga, su aya. Transcurrido el tiempo Zonzamas y Fayna murieron.

Los Guaires, reunidos en asamblea, proclamaron rey a Timanfaya. Con el paso de las estaciones Ico se fue convirtiendo en una bella joven. Guanareme se enamoró de ella y acabó por hacerla su esposa.
Tiempos después otras naves vizcaínas y sevillanas llegaron a las costas de Lanzarote en busca de esclavos. Los lanzaroteños se aprestaron para la defensa. En la lucha muchos isleños murieron, otros fueron hechos prisioneros y encadenados como esclavos para ser vendidos en la Península. Entre estos últimos estuvo Timanfaya.
  
Desaparecido el rey, los guaires se reunieron otra vez para elegir nuevo soberano. Este debía de ser Guanareme, pero nadie osó pronunciar su nombre, pues si era elegido su esposa, Ico, debería ser reina y su nobleza, origen y sangre eran discutidos. Su piel y sus rubios cabellos recordaban demasiado la lejana llegada de Ruiz de Avendaño y si Ico no era hija de Zonzamas, no podía llevar la corona, así que tuvo que huir.

   Deliberaron largamente los Guaires. Finalmente decidieron que, para llegar a la verdad, la princesa fuese sometida a la prueba del humo. Quedaría encerrada en una cueva acompañada de tres mujeres no nobles. Después se llenaría el aposento con un humo espeso y continuado; si la sangre de Ico no era noble, perecería como las otras mujeres. Si sobrevivía sería signo inequívoco de su nobleza.
El día siguiente sería testigo de la prueba. Por la noche Uga, la niñera de Ico, la visitó con el pretexto de animarla, pero nada más quedar a solas, la vieja aya le dio una esponja a la princesa diciéndole que al llegar la hora de la prueba, la empapara de agua y la pusiera en su boca, con lo cual saldría viva de la cueva.

Ico hizo caso. Cuando fue abierta la cavidad las tres mujeres villanas yacían muertas, mientras que ella salió con vida.
En Adelante sus súbditos no dudaron de su nobleza e Ico llegó a ser reina.

Fuente: Leyendas Canarias
Montaje y Recreación e Imagen
Angels Martínez

La Puerta del Sueño - Leyendas Arabes

En la Granada mora existía un anciano rey llamado Aben Habuz. Durante toda su vida fue un valiente guerrero y obtuvo grandes tesoros, pero con la vejez, también se le calmó la ansiedad por nuevas riquezas. Así se dedicó a custodiar su tesoro de los jóvenes guerreros Cristianos pues temía perder sus riquezas.

Un buen día llegó procedente de Egipto un mago árabe llamado Ibrahim. Éste conocía todos los secretos de la ciencia (incluido el de la vida eterna) porque poseía el "Libro de la sabiduría" que le había dado Dios a Adán al echarlo del paraíso.

El mago se ofreció a crear un invento con el cual podía conocerse cuándo iban a atacar los enemigos. Ibrahim creó un curioso tablero de ajedrez donde se encontraba un jinete con una lanza; cuando el jinete apuntaba a algún sitio significaba que se acercaba un ejército por ahí, y entonces en el tablero aparecían unas figuras de ajedrez, que representaban la imagen del enemigo.


El mago incitaba al rey a que derribase las figuras y entonces así mataba al ejército enemigo. Por este trabajo, Ibrahim pidió que se acomodase una cueva de la montaña con lujos y con bailarinas que lo animasen mientras elaboraba sus artes.

Así llegó a gastar la mitad de la fortuna del rey. Pero Aben Habuz aceptó y disfrutaba con el juego de ajedrez matando enemigos.


Pero un buen día el jinete del ajedrez apuntó a un lado del mimo que representaba un valle en el que no aparecieron figuras. ¿Venía algún enemigo?. Así mandó su ejército allá, pero en vez del enemigo capturaron a una dulce cristiana con una lira de plata.

Ibrahim quiso poseerla, pero Aben Habuz la quiso para sí, pues estaba enamorado de su juvenil belleza. Ella no deseaba a ninguno de los dos viejos, pero se quedó en el reino de Aben Habuz.


El rey moro, empezó a gastarse todos los tesoros que le quedaban en ella, pero cuando la quería poseer, la cristiana empezaba a tocar su lira y él se dormía dulcemente.


Sus súbditos se sublevaron, pues no podían consentir que el rey se gastase su fortuna en ella y no parase de dormir. Aben Habuz pudo contener la sublevación, pero pidió al mago que hiciese algo para evitar esto, pues quería vivir en tranquilidad con la joven.

Ibrahim le propuso construir para él un paraíso que no fuese visible desde fuera y que no se pudiese entrar de no quererlo el que viviera allí. Aben Habuz fascinado aceptó. Tardó tres días en construirlo en una montaña de Granada, y puso una puerta grande con una mano y una llave.

A cambio, Aben Habuz le entregaría el primer animal y la carga que entrase por esa puerta. Al tercer día fueron Ibrahim, Aben Habuz y la joven cristiana cada uno en un caballo. Se pararon los tres a observar la puerta, y el corcel de la joven echó a andar y cruzó la puerta.Ibrahim dijo que la cristiana le pertenecía, Aben Habuz se negó, pero Ibrahim entró con su caballo y cerró la puerta.


Se dice que desde entonces todo el que se queda un momento delante de esa puerta oye la lira de la cristiana y se adormece como el rey moro. Hoy en día, en ese monte, se encuentra la Alhambra y allí se puede encontrar la puerta con la mano y la llave, esperando que alguien la abra antes de caer dormido...

Montaje y Recreación:
 Geli

domingo, 16 de septiembre de 2012

TODO A SU TIEMPO

- No veía la hora de llegar. Tuve un día… ¡que te digo¡ Ten estas flores mi amor ¿Y las nenas? - Oh, ¡Qué hermosas¡ Gracias mi vida¡ Se besan tiernamente. La obsequiada introduce provisoriamente las rosas en una jarra con agua. Desde la amplia cocina lo pone al tanto: - Las “nenas” como tú las llamas, regresaron hace rato del Secundario. Julieta se está bañando y Yoli como de costumbre se ha encerrado en su cuarto. Se acerca secándose las manos. A su propósito, te diré que nos ha dado una sorpresa desacostumbrada aunque no creo que desagradable en sí misma: Bajó el promedio de notas. El dilema que se me presenta es que no se trataría, creo, de un episodio aislado; hay algo en ella que me inquieta desde hace cierto tiempo, créeme. Como que algo”brusco” la abate. Mi instinto de madre me dice que algo le está pasando; ostensiblemente ha perdido el apetito y reducido considerablemente su silueta. Por otra parte…ese afán por aislarse…No entiendo. - Voy a saludarla y ver qué hay detrás de todo eso. Convengo contigo que está más delgada y su trato conmigo al menos, de un tiempo a esta parte es distante y extrañamente lacónico. No quise trasladarte esa impresión para no alarmarte, pues en último término atribuí la cuestión a un estado de ánimo pasajero, propio de su edad. Eso de los muchachos y sus cosas…personales. Tú me entiendes. - Me parece prudente que me ayudes a encarar rápidamente el problema. Respecto a Julieta, pues nada: Un relojito en todos los aspectos - tomó las manos del marido y le acercó la boca con dulzura - ; hay algo más que le concierne, no debería sorprenderte pero de seguro te alegrará mucho. - ¡Caramba¡ Entonces debe ser muy importante: Larga el rollo. - Julieta tiene un noviecito y parece que la cosa viene muy en serio. Un chico formal, de buena familia (tengo entendido) y todo un caballero: la acompaña a casa todos los días, mira tú. Tienen la misma edad, dieciséis recién cumplidos. Su conversación es jovial y conceptuosa, aspira a ser ingeniero, en fin: Una “monadita” de chico. - Ummm... es el tiempo de las rosas. No puedo negarte que la “nueva” me produce sentimientos encontrados. Ves cómo crecen tus hijos y tarde o temprano la ley de la vida dispone que hayan de volar del nido para construir el propio. De todos modos espero que sepan aguardar lo suficiente y no cometer errores que son los que desatan luego, dolores profundos. Son muy jóvenes… pero en fin: Lo dejo en tus sabias manos y que Dios provea. - Yo estoy contentísima y ella ni te digo, ayer me contó todo. Me confesó que siente un poco de pudor en comunicártelo directamente, tú sabes, por lo cual me rogó que fuera yo la portadora de la noticia y observara tu reacción. - ¿Y cuál puede no ser otra que de alegría? Por otra parte es muy bonita y tarde o temprano iba a ocurrir. Es muy parecida a ti en muchas cosas. Bien, iré a saludar a Yoli. En el recorrido pasa por la puerta del baño y sin detenerse levanta la voz: “Felicitaciones niña bonita. Qué te dure por mucho tiempo el Príncipe Azul” Desde adentro se escuchó una carcajada fresca: “Gracias papi divino”… Golpea discretamente la puerta del cuarto. - ¿Se puede? - Claro, papá…entra. Abre lentamente. La primera visión lo confunde. Observa a su hija arrodillada frente a la pared desnuda, absorta y con las manos juntas como en un ruego. Dibuja en el aire unos trazos breves tras lo cual, avisada de su presencia, gira la cabeza. Mira al padre con suma atención. Lo hace como si estuviera anotando algo para no olvidarse después. El siente en aquellos ojos un arma que lo apunta. - Discúlpame…no era mi deseo interrumpirte; no sabía que… - No me has molestado ni sorprendido, ocurre que generalmente a estas horas me interno en un proceso espiritual que es donde quiero estar y me reconozco a mi misma. Lo mismo hago al levantarme y acostarme. - Pero tú solías… - ¿Que no concurro al templo?... he entendido que no es necesario. Mi comunión es de otro tipo y puede desarrollarse aquí, en la soledad de una plaza, o en cualquier espacio apropiado que me permita meditar. - Vaya, vaya…Pero en fin, son cosas tuyas son cosas tuyas sobre las que no tengo derecho a inmiscuirme. No, en realidad venía a conversar serenamente contigo acerca de una ligera regresión que se ha producido en tus estudios, según tengo entendido por tu madre. - Es cierto. Te lo iba a contar en cuanto nos encontrásemos, y este es el momento oportuno. En realidad me siento como abstraída respecto a algo que no puedo definir. Me distraigo fácilmente y la verdad, la pura verdad es que me está costando un esfuerzo enorme estudiar, concentrarme. Y créeme que no es un tema disciplinario, no hay “vicios” inconvenientes de por medio ni nada que se le parezca. Es mí ser que está experimentando un cambio que por ahora registro y me conduce. Soy consciente de ello pero no lo puedo reprimir. - No tienes que darme explicaciones. Te conozco demasiado como para dudar por un instante de tu buen criterio. Sencillamente que creí mi deber… - Te entiendo papá. No ha de ser fácil convivir con mellizas ¿no es cierto? ¡Julieta es tan diferente¡ - Naturalmente que tiene sus cosas pero la vida es así. De cualquier modo ustedes sólo nos han dado momentos gratos y la fortaleza de nuestro matrimonio se asienta en el amor que nos profesamos con tu madre y en la ventura que nos depara el día a día a vuestro lado. Tú “eres como eres” y aquí no hay discusión que valga. En media hora cenamos: Ten a bien prepararte y bajar. Le estampa un beso afectuoso en la frente, helada y tensa. La cena se desarrolla con normalidad disfrutando todos del habitual clima fraterno que reina en los escasos minutos en que la familia logra reunirse a pleno. Desde un combinado se escucha música suave. - Se llama Víctor y es un chico diferente, adorable… - ¿Con que Víctor? - Y te adelanto Yoli que el domingo saldremos tú y yo con él y un primo que desea conocerte. Víctor le ha hecho mención de tus “condiciones”. Se llama Pablo y estudia informática en la Universidad. - Ni soñar. Tú debes estar delirando…Tengo otros planes. - Delirando nada. Tú te vienes conmigo, no creo que tengas inconvenientes con el chico. Víctor me lo ha garantizado. ¿Acaso no es hora que conozcas las dulzuras del amor? Los padres sonríen sin intervenir. - Pero…No creo que por ahora… - Déjate de tonteras y acompáñame. A la vuelta nos haremos la tal panzada con nuestras experiencias. Todo se desarrollará bajo “nuestras” estrictas reglas. -------------------------------------------------------------------------------- - Tal parece que nos han dejado solos ex profeso. Estoy un poco nervioso. Víctor me había dicho que tú eras tanto o más hermosa que su chica y me entró la curiosidad. Se quedó corto: Tu belleza me tiene sorprendido y embobado. - Muchas gracias pero te advierto que no soy una chica fácil y en realidad sólo he accedido a los ruegos de mi hermana porque insistió y me ganó por cansancio. No significa eso ningún compromiso. - Lo entiendo y te comprendo, sin embargo tienes algo irresistible que me impulsa a pedirte te relajes y me permitas al menos tomarte de la mano, a menos que veas en mí un tipo muy desagradable, en cuyo caso te ruego ser franca conmigo. - No, no es eso; pasa que no tengo experiencia en estas cosas y temo cometer...algo inadecuado. - Somos jóvenes, no creo ser arrogante; apenas una miserable mosca que ha caído presa en tu red de encantos. Le toma la mano suavemente, roza sus labios con los de ella sin percibir en ella gesto alguno de resistencia. El apasionamiento juvenil conduce los pasos siguientes. Se abrazan y se entregan febrilmente a las caricias y los arrumacos que dicta el deseo. De improviso ella se para y se aleja con pasos ágiles. El le grita y trata de alcanzarla. - Oye, escucha ¡Que demonios te pasa¡ ¡Detente¡ Ahora no te puedes escurrir maldito sea… No me puedes dejar así. ¿Te aterran los hombres? ¿Qué clase de mujer eres? ¿Eh?... ¡Qué clase¡ Súbitamente la chica detiene la carrera, gira el cuerpo y lo mira con sarcasmo. Él queda tieso a unos metros, un tanto intrigado. Se acerca a pasos cortos, le adelanta los brazos y enfrentada a él esboza una sonrisa. Le toma suavemente la cara con ambas manos y lo atrae hacia sí… --------------------------------------------------------------------- - Mire señor: En mis años de policía no había visto nada igual, lo lamento. Encontramos el cuerpo del chico sin la lengua y los labios destrozados a dentelladas, las cuencas de los ojos vacías. Un caso típico de…usted comprenderá. La hallamos deambulando por la playa con la cara y la vestimenta tinta en sangre…Bueno será encerrada con medidas especiales de seguridad y el Juez dictaminará lo que corresponda. Lo lamento. LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI Setiembre de 2012 Derechos reservados.

jueves, 9 de febrero de 2012

Leyenda del portal del Ángel

La Puerta del Ángel (Barcelona)

 

Esta es otra leyenda de mi ciudad Barcelona, quien no la conozca, quiza por las referencias que se dan, no se sitúen.

Bien, Barcelona, fue un asentamiento Románico y tuvo su muralla defensiva y  posteriormente fueron creciendo a las afueras de la misma otros asentamientos que con los años también tuvieron que proteger los gobernantes, por lo que se hizo otra muralla mas grande.
 


La Avenida de la ´”Puerta del Angel” recuerda una de las entradas de las antiguas murallas; esta puerta se encontraba en la parte más alta de la actual avenida.


El nombre de este portal tiene un curioso origen:

Durante el siglo XV se construyó fuera de las murallas, en la zona donde ahora está la calle Aragón, entre el paseo de Gracia y la calle Claris, un convento muy grande que se llamó Convento de Jesús. Sus restos han alcanzado la generación anterior a la nuestra.

Alrededor del convento surgió un barrio habitado sobre todo por gente pobre y mendigos, sobre todo ciegos por lo que su calle principal se llamó de los Ciegos o de Jesús.


 Era una calle larga y estrecha que correspondía a lo que ahora es el lado derecho del paseo de Gracia subiendo. En esta calle tuvo su palacio la reina Violante, mujer de Alfonso V de Aragón, cuando ejerció de lugarteniente de Cataluña y Aragón, a la muerte de su marido en las guerras de Italia
.

Los habitantes del barrio bajaban cada día a pedir limosna a Barcelona y entraban y salían por la puerta que entonces se llamaba de “Puerta  los Ciegos” y que se abría a la avenida de la que nos ocupamos ahora.

A principios del siglo XV, cuando san Vicente Ferrer regresaba de predicar en la comarca del  Valles seguido de una gran muchedumbre, llegó al portal y, a punto de entrar en la ciudad, vio encima de él,  un ángel con una espada en la mano como si guardase el acceso.

 

 El santo le preguntó quien era y que hacía allí y el ángel respondió que custodiaba la ciudad por orden del Altísimo.


El hecho causó gran sensación y aumentó sobremanera la fama del santo entre los barceloneses.

Un tiempo después una gran epidemia azotaba la ciudad y las autoridades no encontraban la manera de acabar con ella. Se les ocurrió entonces pedir ayuda y protección a aquel ángel que por encargo divino se dijo protector de Barcelona.
Prometieron que si detenía la peste erigirían una capilla en el mismo sitio donde se había situado al pasar san Vicente. La epidemia empezó a disminuir y pronto desapareció.

La escultura de un ángel- actualmente, en la fachada de la sede del Banco de España de la plaza de Catalunya

Los Consejeros hicieron construir la capilla, tal como prometieron y colocaron en ella una imagen del ángel de gran tamaño en el lado exterior de la puerta y debajo de una cubierta hicieron pintar una escena alusiva a la tradición. Esta pintura se conservó hasta que se derribaron las murallas aunque últimamente estaba tan borrosa y desdibujada que apenas se veía nada.

Desde entonces el lugar tomó el nombre de Puerta del Ángel con el que también se conoce a la avenida que comentamos.

Muchos años después de la aparición del ángel, el portal y la calle continuaron llamándose de los Ciegos y todavía en los documentos de 1462 se le designa por ese nombre. Probablemente el cambio de denominación sólo tuvo lugar cuando se construyó la capilla. Según Carreras Candi el cambio tuvo lugar el 17 de noviembre de 1466.
 
Esta es la historia del ángel custodio que protege a la ciudad de Barcelona.


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OTRA LEYENDA.....................



SANTA EULALIA Y LA PLAÇA DEL ANGEL


También tenemos otra historia relacionada con un ángel de la guarda y nuestra  co-patrona (actual) patrona única en aquellos tiempos como era Santa Eulalia, torturada 13 veces por ser cristiana, y en manos de los romanos.

Pues bien  en el año 878 en tiempos del Obispo Frondoino,  fueron hallados los despojos mortales de la santa- perdidos durante mucho tiempo-  ordenándose el traslado de los mismos y llevados con toda una gran fiesta y devota pompa  y que requería para ello. Al pasar por lo que antaño era campo justo al lado de una de las puertas de la muralla  y  que ahora se llama la plaza del Ángel, la urna en la que iba la Santa se hizo tan pesada que no hubo manera humana de moverla de alli
 
Cayendo la noche decidieron dejarla allí y volver al día siguiente, así se hizo y  en el amanecer, de pronto apareció un Ángel de la guarda, señalando la urna e indicando que la Santa no quería ser enterrada sino estaba completa. Así, fue como  uno de los portadores de la Santa se arrodillo pidiendo perdón y devolvió uno de los dedos de la Santa que le había cortado para poder tener de ella una reliquia.

Milagrosamente el dedo se unió como si no hubiera ocurrido nada y nuevamente pudieron llevar la urna hasta su cripta  para poder venerarla y donde sigue en la actualidad. En la catedral de Barcelona.

En memoria de este prodigio, se erigió una imagen de la santa, sobre la puerta de la ciudad situada justo en ese lugar, ocupando el punto justo donde hoy se encuentra la calle bajada de la cárcel y la puerta fue llamada por ese motivo Puerta de Santa Eulalia.

Siglos mas tarde, en 1618, cuando la ciudad ya se había ensanchado por aquel punto, y aquel sitio dejado de ser campo para convertirse en la plaza del corretjers o del Blat, mandose erigir en el centro de la misma, como recuerdo a la tradición, un obelisco de mármoles azules y blancos en cuya cúspide se puse la imagen de bronce sobredorado representando a un ángel en actitud de señalar con la mano izquierda la puerta de Barcelona sobre la que aparecía la figura de Santa Eulalia. Y con la otra mano marcaba el lugar donde Dios había obrado el milagro.

En la actualidad la puerta de Santa Eulalia , ya no existe, estaba entre dos torres , una de ella la derribaron para construir un edificio y la otra se derrumbo por su deterioro en 1714.

La plaza ya no tiene nada que ver con lo que fue pero si se coloco lo que quedaba del ángel en uno de los edificios que la rodean, el ángel no tiene alas en la actualidad, pero es la estatua original.
 
Vista actual de la imagen del ángel


  Y PARA TERMINAR AQUI OS DEJO OTRA LEYENDA....

LAS OCAS DE SANTA EULALIA


También hay otra leyenda en referencia  SANTA EULALIA, en su vida antes de morir a los 13 años mártir y convertirse en santa de la ciudad, era pastora de Ocas.

Así pues, desde que se la traslado a la cripta que se construyo especialmente para ella en la Catedral de Barcelona, en el claustro de la misma, viven exactamente 13 Ocas que custodian el lugar que son alimentadas y cuidadas por la iglesia

La leyenda dice que el día que falte una sola Oca, la catedral de Barcelona se derrumbara, así que si vais algún día a visitarla no olvidéis contarlas, por si acaso.

sábado, 26 de noviembre de 2011

CUESTION DE CEROS

Tomado con las dos manos huesudas al extremo opuesto de la pequeña mesa, acerca la cara a la tacita de café relamiendo interminablemente con la lengua los bordes escaliados y superficies interiores de la pieza, tal vez dando cumplimiento a un excitante y personal rito ambiguo. Definitivamente extraviado sonrió con malicia y continuó con su enajenada ocupación.
Llevaba puesta encima de los hombros una campera de nylon azul desgarrada en una hombrera. La gorra estilo “Lenin”, requintada sobre la calva coronilla, acentuaba el perfil prosaico y brutal de esa cara cortada a pico y cuello de gran predador, recio y membrudo.
De pronto comenzó a sacudir la cabeza a uno y otro lado con frenético delirio, gruñendo de impaciencia:
- “No soy un profesor delicado, soy un asesino”; abrió los ojos, giró la cabeza tratando que su discurso llegara con claridad al “rengo” Colin.
- Doscientos mil viejo rengo…y ese fui yo. Yo los maté. Niños, ancianos, hospitalizados…nada quedó con vida. Plantas, mariposas, gorriones. Yo, nadie más que yo…y tú lo sabes… ¿O no lo sabes estúpido baldado?
Tras el mostrador Charlie, el cantinero, y el parroquiano aludido (dedicado con fruición a la caza de moscas con una sola mano como un sapo hambriento lo haría con su larga lengua), bostezaban de aburrimiento cansados de verse la cara. Por fin el rengo, blandiendo su muleta para agregarle más carácter a su criterio, dijo:
- Vamos viejo, déjate de hablar tonterías y vuélvete a tu lugar que ya es hora. No hagas que te vengan a buscar otra vez. Esa ambulancia nos crispa los nervios y los tipos arrastrándote como si fueras un oso pulguiento, aún más. Vuelve al loquero…y guárdate por hoy tus ridículas historias. Bastante tengo con mi mujer, mi pierna apestada y este whisky que huele a gasolina.
- ¿Crees que lo pude evitar Colin? ¿Lo crees?... Yo contesto por ti: Sí pude evitarlo… si me hubiera comportado como un hombre ya lo creo que lo hubiera evitado. Maldito el vientre de mi madre que parió esta basura. ¿Soy o no soy una basura?.. borracho idiota.
Interviene el cantinero.
– El rengo Colin tiene toda la razón del mundo Claude. Si te portas bien y te presentas a su hora en el Establecimiento, nuevamente mañana te dejarán salir y aquí volverás a repetir la cantinela con la que nos alegras nuestros días “más que dichosos”.
Charlie termina de secar el último vaso echándose el trapo maloliente al hombro.
- Claude: Hace dos meses que nos hablas de tus “doscientos mil muertos” y aún no sabemos a qué te refieres en concreto....hedienta bola de grasa. Sácate ese pantalón orinado y mañana, si nos haces el “superlativo honor” de acompañarnos, ven con uno limpio. Ten a bien.
- Fueron más de doscientsos mil, mucho más. No quiero saber la cantidad de las víctimas pues me consuela pensar que no hay que agregar un cero más… como me temo. Mujeres pariendo, niños camino a la escuela. Perros vagabundos, ratas, un zoológico entero. Todos murieron por mi culpa y el pacato del coronel “mierda” que aún se vanagloria por haber participado en la matanza, sigue recibiendo condecoraciones. Seguro que tiene reservado en el infierno un lugar peor aú que el que me aguarda a mí.
Se calza la campera y ajusta el nudo de la corbata violeta y gris golpeando la mesa con los nudillos de ambos puños.
- Que me hagan Consejo de Guerra si quieren, pero no he de callarme: Fue, es y será una mierda. Lo juro por las bolas de Truman.
Lo dejan hacer. Una mosca no fue tan lista como las otras. El rengo se la muestra al cantinero con orgullo.
Levantó los hombros, señaló con el índice un punto del techo perpendicular a su cabeza. “Doscientos mil ¿o serían dos millones? Basta, ¡basta¡, ¡bas…Llora desconsoladamente.
Con el rostro rojo de desesperación, restregándose la barba de varios días se levanta quebrado por el llanto y hace chocar los tacos. Con irreprochable marcialidad ensaya una solemne venia y se retira aspirando fuertemente por la nariz.
- Maldito vientre de mi puta madre; maldito y pútrido vientre…doscientos mil inocentes, o tal vez dos millones ¿quién sabe?...
Antes de abandonar el local ladea el cuerpo, lo afirma sobre el borde de la puerta de cristal, gargajea un espeso esputo de tonalidades verdes y amarillas. Lo lanza a la vereda herido por la autoflagelación.
- Cuando al mundo le haga el inmenso favor de morir escupan sobre mi tumba y la de mi madre, puta infame.
Tambaleándose cruza el portal y se pierde en la espesa negritud del arrabal.
- Oye Colin, ya es hora de cerrar el negocio. Por hoy tengo bastante con tu cara de cornudo conciente y las imbecilidades de ese desgraciado. Ten a bien de pagarme y…largo.
- Siempre tienes razón Charlie.
- Quédate con el vuelto. Hasta mañana Charlie…
- Hasta mañana Colin.
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Como muchos saben la bravía aviación norteamericana consideró imprescindible un seis de agosto del año de la hiena, echar sobre la desprevenida población japonesa de Hiroshima (lo hizo también sobre la de Nagasaki) una bomba atómica que destruyó innecesariamente la poca confianza que era posible tener en el hombre hasta ese momento.
Pero tal vez pocos sepan que Claude Eatherly era uno de los pilotos que condujo la hazañosa misión. Cuando tomó conciencia del genocidio que protagonizara enloqueció. Lo meten en el hogar para dementes del Pentágono, pasa seis años y lo dejan libre. Anda a la deriva, intenta suicidarse, se lo impiden. El resto de la historia puede ser la que ofrezco modestamente al lector.
¡Ah…¡ El otro bizarro que lo acompañaba era un tal coronel Thibbets. Hasta el día de su muerte se asumió como un héroe de guerra. “Soy un soldado americano,- alardeaba con orgullo- y estoy a la orden de mi patria. Si como dicen murieron tantos no es mi culpa. No lo decidí y lo ignoraba…”
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El autor se permite rematar su efímera burbuja con una cita que también describe al Hombre genérico como lo que se manifiesta en él, a veces: Un mono risueño.
Dice así:
Sirven un plato de huevos y la dueña de casa pregunta a Marcelo Torcuato de Alvear, benemérito presidente de los argentinos:
- ¿Les pone sal?
- No, zeñora.
- ¿Les pone pimienta?
- No, zeñora
- ¿Les pone mostaza?
- No, zeñora.
- Pero, ¿qué le pone a los huevos?
- Talco,zeñora,talco.
-
(Adolfo Bioy Casares : “De jardines ajenos”)


LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Noviembre de 2011
Derechos reservados.

martes, 1 de noviembre de 2011

SOL DE MEDIANOCHE

Sol de Msi
Octubre de 2011
Derechos reservados.

viernes, 14 de octubre de 2011

TESTITO EL TIEMPO

- ¡Gracias, gracias¡ No… así estoy bien. Tendré que acostumbrarme. Gracias Perla…Beatriz. Gracias mil. Chau. No, no…claro que lo sé. Las llamo…chau, chau.
Retribuye el último saludo solidario aleteando la mano. Cierra la puerta de calle con alivio.
La abate el proverbial cansancio de las plúmbeas horas de vigilia en torno al cuerpo de un difunto, y las no menos sobrecargadas muestras de afecto compungido de los familiares, amigos y allegados, sin merma hasta el instante final de la inhumación.
Fruto del tedio, la angustia y el agobio tentacular le cuesta respirar y pensar con naturalidad. Los bolsones negros que se le insinúan en los párpados dilatados atestiguan con elocuencia su actual estado de ánimo.
“Por fin sola… por fin”
“Sola”.
Deposita los bolsos en el piso. Se desploma sobre una silla apoyando un brazo lánguidamente sobre el borde superior del respaldo; cruza una pierna e inclina la abatida cabeza como aguardando la explicación prometida.
Se huele la axila con repugnancia. Desabrocha cuidadosamente una sandalia y luego la otra. “¡Qué alivio¡”
Chancleteando se dirige hacia el refrigerador por una cerveza. La destapa e ingiere por el pico varios tragos largos. Extrae del gabán un par de pañuelos arrugados, los arroja con indiferencia en el depósito de la lavadora.
Observa que hay ropa suficiente para una nueva tirada. Va en procura del polvo de jabón. El aroma a lavanda le trae reminiscencias de diversos tiempos que convergen en una aventura.
Deprime un par de botones y las piezas del aparato comienzan su trepidar rutinario. Entre lágrimas secas escancia otro trago.
Bruscamente algo se ha corrido de lugar dentro del pecho.
Se hace la noche rápidamente. El gato yace dormido sobre la cola recogida. Una suave melodía hace que desvíe sus ojos hacia el viejo reloj de pared.
Recordando algo encaminó sus pasos hacia los bolsos. Con inquietud revolvió hasta hallar lo que buscaba. Colocó el reloj pulsera sobre la mesa del teléfono y se calzó el anillo en el anular no sin antes verificar lo que ya sabía: El “Clara a José 18.9.1992” grabado en el reverso. Adelantó la mano para observar con detención el dedo doblemente ensortijado. Arrojó aliento sobre las piezas y las frotó en la pollera de tela áspera, luego se las quitó y guardó sin mostrar interés en un pequeño cajoncito.
“Sola”
Suena el teléfono. No lo atendería, así repicase por horas. Muchos la han “acompañado al sentimiento” y la cosa se ha tornado de nunca acabar. “La admirable disciplina social respecto al culto de los muertos y la fraternidad pegajosa en relación a los deudos es sencillamente mortificante”, se justificó.
Consultó el celular constatando la abrumadora acumulación de mensajes.
“Me haré un sándwich…esa espantosa comida de sanatorio, ajjjj.”
En la cocina, con dos o tres elementos manufacturó un par. Los engulló con hambre atrasada. Masticaba enérgicamente al tiempo que observaba con avidez de niño ansioso la huella de los dientes en el pan. Relame la mayonesa pringada entre los dedos.
“Pobre José…murió sin conocerme”
Ensayo una ironía:” Viuda insatisfecha se ofrece”.
Un trozo de huevo duro se desprendió del emparedado depositándose grotescamente entre los senos maduros. Con la punta de dos dedos se lo llevó a la boca; lengüeteó por varios segundos sobre ambos nudillos.
Con el apetito satisfecho se sentó sobre uno de los sillones del living estirando todo lo que pudo las piernas abiertas en tijera.
Cruzó los brazos mirando con fascinación la pecera iluminada.”¡La comida de los bichos¡ Pegó un brinco. Volcó en el agua una porción abundante de polvillo blanco y ajustó el aparatejo renovador del oxígeno.
Volvió a su lugar recogiendo las piernas sobre el asiento mullido. Sentía una incomodidad a nivel de pantorrillas y los ojos le ardían intensamente.
“Pobre José…yo deseándolo sobre mí todo el día como una hembra que se precie y él, cuidadoso celador de la imagen de su señora, apenas empastado de furor sexual respetuoso, una o dos noches a la semana me hacía el amor de eterno principiante. La dama que colmó sus sueños de padre de familia se ha quedado sola, notoriamente ajada y descartable en el casillero de los cincuenta; y él…pobre José, ni padre, ni amante, ni nada. Tuvo que morir para exaltar la vida silenciosa, viva y pura…obscena y marrullera que me aguarda sin prisa”.
Sintió el peso del silencio y aquella voz que desde algún espacio cósmico le advertía…” que iba a realizar las compras al supermercado y que si precisaba algo, que si compraba chocolate como todos los viernes; que si tenía que cambiar billetes grandes; que hacía mucho frío, y que esta noche se acostaría con la bolsa de agua caliente; y que parece que los del sindicato andan otra vez en líos…los comunistas, claro; que le gustaría tener un perro para sacarlo a pasear, que la notaba más pálida que de costumbre y que “alguno” llamó y le cortó, y que eso es de todos los días y cuando atendés vos hablan y te vas para el dormitorio, y que me parece que eso no está bien, y que bueno, que cada cual tiene su vida propia y que uno no es quien para juzgar a la gente, y que creo en tu honradez como lo hice toda la vida, y que me voy a apurar porque ya salen los pibes de la escuela y me gusta verlos corretear por la vereda…”
Debía agradecer a la Providencia este milagroso favor. Los perros volverían a llamarse perros y los ravioles, ravioles. Redactaría cartas de amor y el espacio no sería suficiente para abarcar la ansiada gloria de acabar con estos años vividos en su compañía, penosamente aplicados a ejecutar un rito contra natura.
Atravesó la estancia y subió por la escalera hasta el primer piso. El goteo de la canilla de la pileta del baño no cesaba. Se echó de bruces sobre la cama e intentó dormir…”Nunca usé condón y no sé como ponérmelo, ¡la pucha¡ …otra vez nos quedamos sin yerba para el mate. Quién te peinó así ¿el enemigo? Que me venís con la política, lo único que me interesa es el fóbal y no me jodas con ese asunto del teatro. No se me paró…mala suerte, para otra vez será, dejame dormir. Salí de encima mío, hoy trabajé como un burro y no tengo ganas de nada…soltá eso. Soltá te digo…que me lo vas a arrancar y después ¿con qué meo? No tenemos hijos ¿y qué?...el gato es buena compañia. Te aviso que me he dado cuenta que me estás tomando el vino. Mejor fuera que te pusieras a trabajar…
“Sola”

LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Octubre de 2011
Derechos reservados.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

NECESIDAD

Cuando la prosaica espina
se te clave en la garganta
o hayas tragado el anzuelo
que del amor la calumnia
pueda borrar la ilusión.

Cuando los necios murmuren
“que de esto y que lo otro”
“que es una buena chica,
pero que tiene… sus cosas”.
Y la mires de otro modo,
endilgándole tus taras
de macho código doce…
(Producto de exportación).

Cuando con quejumbre austera
hagas acto de conciencia,
y compruebes que la quieres
por sobre todas las cosas,
pese a las dudas…muchas
“Que no es amor sino instinto”
“Que la vida es una sola”
“Que hay que elegir con cuidado”
… con tufo de canallada.

Cuando tal cosa acontezca…
puede que a pesar tuyo
se fortalezca tu fe.
Que te sientas aliviado,
por no ser quien crees ser
Que las piernas no huyan solas;
cuando los esfínteres vuelan
al menor desasosiego.
Que entre tanta incertidumbre
vuelvas a venerar la vida
y que de la franqueza, el lustre,
te libre de tribulaciones,
o un basural de emociones

Cuando ese orgullo enfatuado
apague su sonoridad,
y un proceloso silencio
ordene tus pensamientos
en murmullos de oración,
rumiarás mucho más claro
qué cosa es el sentimiento.
Dejarás las letanías,
insonoras como el tiempo.
Comprobarás que la noche
maneja sus propios juicios
como el día sus decisiones.
Y aunque los pecados duelan
se salvarán tus ensueños,
y sin rastros de arrogancia
hallarás tu redención.





LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Derechos reservados
Setiembre 2011

domingo, 21 de agosto de 2011

DIARIO

Enero 3, 12:30. Medio metro de nieve. Los copos interminables son una prueba de fuego para la paciencia. Parece que todo se extinguiese, que nada fuese redimible.
Sobrevivimos inmersos en la atmósfera lóbrega de una guerra cada vez menos lejana, cuanto que más funesta, sometidos a un día a día de estrecheces sin cuento. Es imposible vislumbrar aún el final de esta demencial aventura no obstante, cuánto recelo me provocan las cada vez más frecuentes incursiones del enemigo en nuestro espacio. Esquiva y retraída conduzco mis “pautas” sociales entre gentilezas acartonadas y vacuidades de mercado. Los escasos hombres, vejetes de agarre agresivo - e ideas “impropias” - me miran sin interés o en algún caso con afanosa lascivia. Ellas en tanto, pandorgas embuchadas de papa hervida, sinuosamente voluptas de torrentosa arrogancia, cuidan de sus maridos como un perro de su hueso. Los solteros, como una hipótesis descartada sólo atinan, sin gracia ni destino, a un deambular alcoholizante por rincones y callejuelas infectos de corrupción. Esta impotencia ante un mundo dominado por fuerzas inconcebibles y primitivas acosa mi razón y me provoca horror. No soy sofisticada, ni linda ni atractiva pero desearía afirmar mi vida aislada, deslumbrarme con los matices, sumergirme en paisajes bellos. Bañarme… ¡oh¡ quimera.
Mimo, en horas de la tarde se devoró un gorrioncillo congelado. Ha comido más que yo seguramente.

Enero 14. 23:56. Nos hemos convertido en una gran mancha blanca. No hacemos sombra. Largas colas para proveernos de sal, aceite, arroz. Todo está racionado por los señores de la guerra. Los coches que circulan por las calles son prácticamente los mismos: Oficiales con los soldados en el pescante y su estruendosa custodia de motoristas armados hasta los dientes..
Hoy me amonestaron severamente. Soy motivo de vergüenza para mi esquelética familia. En horas de la noche, en que debería dormir para recuperar fuerzas, me permito escribir cuentos y esbozar proyectos literarios que palpitan en mi cabeza embrollada. Me levanto agotada: grave pecado en estos tiempos. Anna descubrió algunos manuscritos y (la tonta) dio la alarma... Excepto tú y mis libros todo se ha constituido para mí en un páramo desestimulante.

Enero 21. 06:10 El frío es insoportable y escasea el carbón.
Ayer Borja me llevó a los fondos de su negocio, llenó la habitual bolsa de carbonilla y me la mostró al tiempo que posaba descaradamente una mano en sus zonas... Intente correr pero me impidió todo escape cerrándome el paso con su corpachón de caballo. Me amenazó con que me cortaría los suministros. No tuve opción. Me tapó la boca y me volcó entre los cascotes oscuros. Odio a los hombres más que nunca, los odio, malditos, insensibles, desgraciados asquerosos…

Enero 23. 23:56. Los fatigosos y rutinarios deberes domésticos son prioritarios: “Vamos haragana… alimenta esa lumbre; pela las chauchas de una buena vez que pronto llegarán tu padre y tu baldado hermano, descalabrados de tuercas ajustar y bombas sellar para mayor gloria de nuestro “amado” Führer. Bien sabes que seremos objeto de rezongo si la comida no está lista. Limpia el excusado con más cuidado, so holgazana; cámbiale los pañales a los mellizos y sécalos cuidadosamente antes de hacerlo ¿has entendido?... Es-cri-to-ra, habrase visto.”
Mi vida intelectual cuenta no más que para mí. Vivo en una prisión pero mis personajes vuelan y se escapan. Llevan en sus vientos el ignoto destinatario de mi amor.

Enero 26. 01:13 Odio la luz del día, me duele mucho defecar, sangro. Trato de sobrellevar todo con buen ánimo. Mamá reza constantemente. Creo que de seguir así perderá la razón. Con un pretexto bien elaborado (a cambio de otra obligación) no he vuelto al maldito dispensador…

Enero 28.08:25.Hoy el sol calienta tímidamente.
He escuchado por ahí que estamos retrocediendo, que algo así como que la “campaña del Este” ha sido un fiasco. Los chicos enrolados que vivían en las manzanas próximas no han vuelto. Recuerdo sus marchas triunfales, con su propio demonio dibujado en aquellas caras lampiñas e impasibles. Ayer he visto un crucifijo enorme cabeza abajo y una campana centenaria desplomada sobre un pobre burro de tiro. No hay nada misterioso en la vida, sí lo hay en lo inexplicablemente estremecedor.

Enero 31. 11:16. Llueve y nieva, nieva y llueve.
Noche y día, gris y negro. Negro y gris Le tengo miedo a las estrellas, su frialdad acentúa el espasmo bronquial. Hago fiebre y tirito intermitentemente. Falta agua fresca. He notado en el Mercado movimientos furtivos de hombres y mujeres. Todo se compra, todo se vende. El hambre…

Febrero 3. 20:10 ¡¡ Nos están bombardeando ¡¡ El pavor me impide sostener la pluma.
Esas sirenas…Felizmente alcanzamos el refugio. En la atropellada fueron aplastadas varias personas. No hemos convertido en animales. Sólo nos rige el instinto.

Marzo l8. Hace varios días que prácticamente no salimos del bunker. La familia se ha disgregado y si bien me doblega la pena son más fuertes los automatismos que estimulan mi deseo de vivir y superar la tristeza paralizante. Prácticamente no se puede salir a la calle. Nos bombardearon por tercera vez en el día. Mimo ha desaparecido como todo lo no humano que puede consumirse. He visto un individuo enjuto, hecho ascuas, royendo con fruición salvaje un hueso grande, grande. Escuché también tristes notas provenientes de un violín ejecutado por un hombre apoyado sobre una pared semi derruida; miraba hacia el infinito con la muerte en las pupilas.

Marzo 30. El sol se deja arrullar por las nubes grises y desaparece cobardemente.
Nuestra casa, nuestra manzana se han convertido en un montón de escombros. Estoy aún viva por pura casualidad. Mamá, consumida por la desesperación, (tengo entendido) desapareció con los mellizos y Anna, la pobrecita tal vez se encuentre por ahí, sometida a la rabiosa intemperie de ganarse la vida... He perdido contacto con todos. No sé nada de papá y Franz. La fábrica fue alcanzada y hecha polvillo. El olor en el refugio es insoportable. Presencié en él el alumbramiento de una niña. La madre sufrió mucho en la espantosa puja. Traer un niño al mundo hoy por hoy es una procacidad.

Abril 17 (creo) Perecer por hambre o bajo fuego de munición son las opciones más frecuentes para quien no tome precauciones y se exponga. Los aviones a baja altura vuelan en bandada como los mosquitos y cubren con su sombra la luz del sol. Los infelices que quedan a la aventura son barridos por la metralla. Nuestras necesidades las hacemos donde nos encontremos en ese momento, intentar otra cosa es perder espacio y eventualmente la vida. Con el tronar incesante de las bombas el ambiente se puebla de gritos, quejas y llantos. Lo poco que la gente trae para consumo personal es objeto de abusos y maltrato. Nos comportamos como animales, lobos impiadosos, implacables.
En determinado momento una mujer joven, entre empujones y codazos se abrió paso en busca de un espacio para sentarse. Lo hizo al lado mío. Tocada con un vistoso pañuelo sobre la cabeza no tendría dos o tres años más que yo. Rostro oval, boca roja de brillos acaramelados me sonreía constantemente con un pícaro dejo de desvergüenza. Había introducido algunas habas en el amplio espacio del bolsillo delantero del delantal. “Me llamo Ethel”, dijo. Me ofreció compartir su comida con una sonrisa maliciosa. Sus pechos eran voluminosos y firmes. No entendí enseguida el motivo de mi perturbación. Acercó un haba a mi boca introduciendo, además del alimento, parte de los dedos que acaricié suavemente con mi lengua. Dejó de lado su quehacer alimenticio deslizando por debajo de mi pollera sus manos rudas y cuarteadas. Mi sexo se estremeció y la besé apasionadamente.

Abril 30. Algunos almendros han florecido entre la muerte y la destrucción. Yo también lo he hecho de algún modo y he tomado habida cuenta de aquel deleite desconocido y la alegría que creí perdida y que me he propuesto disfrutar mientras perdure.

Mayo 21. 01:35 a.m.
El Ejército Rojo ha irrumpido antes que ninguno en la ciudad desmembrada, finalmente defendida por niños. Hincaron su roja bandera de triunfo en lo más alto de las ruinas del edificio del Correo. Se cuentan cosas espantosas acerca de su comportamiento con las mujeres. En la precaria construcción del inquilinato en la que vivo con Ethel las ventanas golpean con fuerza en los contrafuertes. He terminado como he podido un relato largo que habla de la magia de la naturaleza, insectos, peces, paisajes y el amor furtivo, huidizo y solapado.
La ciudad va retomando lentamente su ritmo. Oigo taconazos cerca, barullo de borrachos. Disparos al aire. Los soldados con su uniforme inconfundible derriban la puerta a culatazos…Ha llegado mi

LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Derechos reservados
Agosto de 2011

miércoles, 17 de agosto de 2011

HELGA LIVIER Y LA ASUNCIÒN


Rafael Merida Cruz-Lascano en Poemas del Alma



Presentado por Poemas del Alma
HELGA LIVIER Y LA ASUNCIÒN



Agosto es fiesta mes de anunciación
mucha alegría por tu nacimiento
y nos llenas a todos de contento
los años que son una Bendición


En agosto Virgen de la Asunción
celebramos baile de zapateo
y en traspatio un alegre jaripeo
porque te queremos de corazón


Eres una estrella en este universo
allí quisiera detener los años
donde el calendario me deja inmerso


Las mañanitas son como peldaños
por donde pases, cada uno es un verso
que te enaltece en cada cumpleaños


August is festival month of announcement
very happy for your birth
and fills us all with joy
years that are a Blessing


In August, Virgin of the Assumption
celebrate dance footwork
and a gay rodeo in backyard
because we love you heart


You're a star in this universe
wanted to stop the years there
where the calendar let me immersed


Las Mañanitas are like rungs
through which passes, each is a verse
you exalt every birthday

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascan
“Hombre de Maíz”
Guatemala, C.A.
Agosto 2011

domingo, 7 de agosto de 2011

LA PRUEBA

Deslizábase zigzagueante rumbo a los labios entreabiertos. Una lágrima gruesa, tenaz, inusitada. Otra más menuda se desdibujó sobre la barbilla.
A través de las comisuras delgados hilillos carmesí goteaban incesantemente sobre la almohada entinta.
Movió la cabeza con lentitud, como asintiendo con pereza.
Balbucía incoherencias.
Fascinado por la abyección repasó con los dedos ambas filas de dientes opacos, aspirando repulsivamente el denso hedor de las piezas dentales corrompidas.
“¿Crees que no tengo sentimientos?”
Una mirada de hielo amarillento lo observaba ambiguamente. La mente conturbada creyó ver en esa expresión un sesgo de insolente simulación. Pestañeó confundido iniciando una inclinación de cabeza.
Bajó los párpados y apretó las mandíbulas. Presa de indomeñable excitación extrajo el fino puñal hundido en el abdomen y con ademán despiadado se lo volvió a hundir entre las costillas.
Un pringue viscoso se deslizó inmediatamente sobre el torso de la mujer semejando el movimiento de un cardumen de feroces peces encarnados en busca de otra presa.
Tecleó impíamente sobre la frente insensible de su víctima.
Extrajo el arma de hoja estrecha y opaca; la limpió cuidadosamente en el cabello de la occisa; vacilante repasó el filo sobre ambos antebrazos exangües sin herirlos.Se incorporó de la cama.
Del interior del saco abandonado con descuido sobre una silla cercana retiró una fotografía. Sujeta con dos dedos sobre una de las puertas del placard tajó una cruz sobre la cabeza de la ardiente mujer, acuclillada y con el miembro de su amante introducido en la boca. Con rigor homicida llevó el brazo hacia atrás. Odio y rencor impulsaron inconteniblemente la empuñadura.
Saltaron algunas astillas.
Se tomó la cabeza con ambas manos.
“Malditos…”.
El eco de la respiración entrecortada potenciaba sonidos roncos en el silencio del aposento.
Encendió nerviosamente un cigarrillo. Tras algunas bocanadas profundas se sintió con la mente más clara y ligera. Con ademán redundante aplastó la colilla en el cenicero. Debía hallar en algún rincón del cerebro un segmento que evidenciase claramente que ella debía morir para que él viviese.
La pestilencia de las axilas saturadas de sudor agrio y un escalofrío prolongado lo apartaron de sus cavilaciones.
Tras una pausa de indecisión se dirigió al baño; sin preámbulos enfrentó la luna del botiquín. La imagen miserable de aquellos ojos congestionados y ansiosos le produjo espanto. Se restregó la cara con agua.
Volvió a la estancia.
Un ímpetu desconcertante lo llevó a ocultarse detrás del cortinado del ventanal, como un niño perseguido jugado a esconderse de la mamá rezongona.
Lloraba en silencio; se alisó el pelo, introdujo la mano en el bolsillo. Coloco la vaina de cuero y su contenido contra la pared en la que estaba apoyado, aflojó los dedos.
“No es verdad…”
Transido y agobiado por la inquietante revelación del hecho criminal arrancó de un fuerte tirón el fino paño de satín recubriendo parcialmente con él el cuerpo yacente de la infortunada cuyos pies, demacrados y tiesos, exponíanse aún grotescamente.
Un relámpago de tragedia le cruzó por la mente.
Espió por la ventana; un avión lejano recortaba su estela vaporosa en el cielo celeste.
Caminó unos pasos hacia la cama, tomó con cuidado de los gélidos tobillos, no quería mancharse. Tras un golpe sordo dio con el cuerpo en el suelo. La criba de costras y rastros frescos de sangre le hizo vomitar por varios minutos. Tosió bilis y miedo convulso.
Abrió ampliamente los canceles de la ventana, absorbió con desesperación el aire frío de la tardecita. Dispuso el cadáver boca abajo; una amplia huella brilante delataba el tétrico remolque.
No sin esfuerzo lo izó nuevamente de modo que descansase con el cuerpo arqueado por fuera del borde externo de la ventana. El cuadro reproducía de algún modo la fantochada del detestable polichinela, machucado a palos por el “príncipe bueno” sobre el canto del retablo titiritesco
Con el dedo en el mentón sopesó la situación.
No satisfecho se aseguró de torcerle suficientemente el cuello hacia abajo a fin de dar la impresión al transeúnte alarmado que un curioso espectador, extravagante y arriesgado, se interesaría, con riesgo de su vida en el tráfico callejero varios pisos vista.
Asumió una erección incontenible. Trastornado, en el límite de sus fuerzas, terció la quijada exorbitando un grito angustiado.
En caída libre y con el cuerpo en zafarrancho su arbitrio, puesto a prueba por última vez, registró con horror la sucesión terrorífica de los ventanales ineluctables.


LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Julio de 2011
Derechos reservados

lunes, 18 de julio de 2011

DICHA POSIBLE

Si mi opaca soledad
modulase en semitonos,
de tu amor, candidez suma.
Si entre dilemas dudase
de mi cursi fantasía,
y otra cosa más no fuera
que tibio sol de utopías.
O cruces de pasión malsana
el pensar que fuiste mía…

Despejaría la trama
de tus pestañas umbrosas,
frágil pétalo de orquídea.
Mordería pesadillas,
de bicéfalos y horcas.
Soportaría el mal sueño
que con vino no se borra.
Purgaría el beso helado
que no quema ni enamora.
Sometería los vientos
que lamen las ilusiones,
a tus ojeras de cera
ángel de risa sombría
enmarcado de amapolas.

Encendería con ansias,
el tornasol apagado
de tus ojos gruta gris,
perdidos en el remanso
de tus ojeras morenas.
Milagro de vientre madre
ardiente valle de esencias.
Miel, almíbar, fruta fresca
Tañido de mil campanas
que celebran la presencia
del rodar de los arados
sobre los campos en siembra.

¡Ay¡ almita acongojada,
tejes y destejes culpas
con el destino y la nada.
Me preguntas sin respuesta:
¿Qué ha sido del torbellino?
Coral de su falda, el ruedo,
despreocupado y bravío.
¿Qué? la perla de sus manos
acariciando mi pecho?
Hurgando entre mis rincones.
Lava ardiente, hierro blanco,
falodaga que colmaba
tu exasperante extravío.
Quimeras… palabras huecas
palpitan en mis sentidos.
Sólo una respuesta, una,
que explique aquel desatino.
Las fábulas han pasado
como las ondas del río.
Tuyo de ti a mi manera.
te busco entre las tinieblas
para estrecharte de nuevo
por tu cintura de olivo.
.


.



LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Derechos reservados
Julio 2011

sábado, 16 de julio de 2011

Anjanas, seres feéricos de la mitología cántabra

Anjanas, seres feéricos de la mitología cántabra


La leyenda de las Anjanas tiene origen en la mitología cántabra y su nombre proviene del término Anja, nombre con el que se designaban a las brujas durante la edad media.

Las Anjanas son las hadas encargadas del reino del bosque, tienen la misión de protegerlo y siempre están a la espera de alguien que necesite de su ayuda. Su principal cometido para con los hombres es calmar a los viajeros perdidos y según cuentan las leyendas con tan sólo mirar en la profundidad de sus ojos la esperanza inunda el alma.

Por su cualidad de ser etéreo y mágico pueden convertirse en lo que deseen hasta hacerse invisibles ante el ojo humano

.

Estas ninfas de tan solo medio metro de altura, tienen hermosas y largas cabelleras color oro o negro azabache las cuales lucen adornadas con flores silvestres y cintas de colores. Sus ojos son rasgados, negros o azules muy profundos, pacíficos y expresivos.

Tiene la piel muy pálida, una voz melodiosa y dulce que cuando alegres parece el canto de un ruiseñor y cuando se enfurecen es similar la las pisadas de un escarabajo sobre la hojarasca. Sus alas son casi imperceptibles por lo que muchas veces se las puede confundir con mariposas.

En general sus ropas son blancas impolutas y por encina portan una capa de color azul con toques en dorado y rojo, pero durante el invierno se mimetizan con el ambiente vistiendo trajes negros. Siempre llevan consigo una larga vara de mimbre o espino con una estrella en la punta, la que cada día de la semana ilumina con luces diferentes.

Ellas saben preparar un brebaje antiquísimo y milagroso que puede curar a los enfermos, el cual usan para sanar a las criaturas de los bosques. Viven en grutas cuyas paredes están revestidas en plata y los suelos son de oro, estos palacios féricos están escondidos en las fuentes y manantiales más bellos.

Según se dice es más fácil encontrarlas cuando aparecen los primeros rayos del alba o al atardecer, pero ellas son las que deciden ante quien mostrarse y ante quién no.

Las Anjanas hablan el idioma de la naturaleza por ello es que pueden comunicarse con toda la creación, perciben la energía de los insectos, aves y demás animalitos como la que emana de rocas o manantiales de aguas cristalinas. Son almas muy bondadosas que premian a las personas de buen corazón, pero castigan con mano dura a quienes cometen actos crueles contra todo ser vivo o alteren la paz del bosque.

Por su cualidad de ser fantástico estas hadas poseen la capacidad de adquirir forma humana para interactuar con los habitantes de este mundo, pero por ley tienen prohibido enamorarse de un mortal. Si una Anjana trasciende esta norma, será perseguida por la desgracia y el amor que la una a un ser humano estará marcado por el dolor.

Ambos se verán obligados vivir un eterno sufrimiento sin poder nunca saciar su sed ni su hambre, sentirán frío y no encontrarán abrigo, desearan la muerte pero esta nunca llegará por lo cual vagarán para siempre errantes y sin sosiego, juntos pero sumidos en la más profunda desgracia.

La tradición también cuenta que durante el equinoccio de primavera, a la luz de la luna en medianoche, estas hadas danzan hasta que amanece y en su camino esparcen rosas magníficas de color púrpura, azul y verde y quien encuentre una de ellas recibirá la bendición de la felicidad eterna.

Montaje y recreación:

jueves, 30 de junio de 2011

VOCES Y SUSURROS

“Cuando todo lo que es posible se ha hecho,
cuando talento, habilidad, maestría y tesón
se funden en una acción, en una praxis.
Cuando todo eso no sirve para cambiar nada,
entonces entran ganas de tumbarse boca
abajo sobre la nada, en la nada. Desaparecer
lentamente, dejar pasar los minutos, hundirse
en ellos como si fueran arenas movedizas.
Dejar de hacer todo y tratar de respirar. Nada
más. “
Roberto Saviano

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Me angustia el dolor del otro.
Quiero evitarlo y no puedo.
Detesto la atropellada
del franelón despechado,
del arrogante más fiero.

¿Marca registrada?... Leal.
¿Códigos?... Un tal Pugliese
y la “clase”.
Al pan pan y al vino… miedo
Que la lengua es de tormento
Cuando trapichea el suelo.

Soy presto a vivir atento
a eso que llaman… ”valores”.
Cosas de mi viejo el Tono
y mi vieja la madama…
Por mal nombre…la “Cojones”

Suma y siguen de taquito,
los recuerdos enroscados:
El Caimán que armaba gomas
en el taller de la esquina.
El quilombo de la Maja
Los anillos del Pochola
Filipipones de estraza
con mil historias encima.

Salió del nada escribir
Confuso y medio afiebrado.
Chirusas que daban filo.
Tiempos de lomo doblado.
Los milicos paso ganso
La picana en los cuarteles
¿Dónde estabas ese día?
Te esperaba con pasteles.

Disculpame Catalina:
Yo sé que te dolió mucho…
pero después me mordiste,
me quedó un labio colgando
¿En qué quedamos ricura?
Sufro el Síndrome de Laura.
¿Querés sexo por correo?
¿Testosterona en los besos?
¿Fibra sensible en el alma?
Esas cosas tienen precio.
Corrompen la imaginación.
Mejor servime unos mates
Y cerrate el camisón.

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Es posible que la propia muerte no sea una
necesidad biológica. Tal vez muramos porque
deseamos hacerlo. Del mismo modo que en
nuestro interior conviven simultáneamente el
odio y el amor por una persona, toda vida
combina el deseo de supervivencia con un
ambivalente deseo de aniquilación.

S. Freud.
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Un pibito fuma pasta,
otro lo mira amoscado.
Si no hay guita no hay negocio.
No te preocupés ”chabón”
Le “canta” el distribuidor,
pagame de este otro modo.
Desenvaina un falo enorme.
Ofrece su mercadería
a la boquita golosa…
¡¡Que Dios me libre y me guarde¡¡
balbucea el maricón.

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
La víctima y el victimario se enamoran.
Es un ridículo cumplimiento de los deseos
Niega el poder de los muertos
Los muertos moran en tus espacios vacíos
Allí realizan actos de magia
Congelan el tiempo.
Hacen que el corto período que tenemos
de vida sea audazmente valioso.
Construyen recuerdos alternativos.
Su historia pública se convierte
en tu reserva privada. Inducen una mezcla
de ánimo de venganza y compasión.
Refuerzan la firmeza moral.
Te enseñan a amar con un toque más tierno
Y a temer y venerar tus obsesiones.
James Ellroy

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

“Travas” olor creolina.
Difusa oleada de sombras.
Las “chicas” salen al paso.
Esputos de droga fuerte,
polleritas de carnada.
Sapos que meten redoble,
gotean las palanganas.
Rante sinfonía orillera:
¿Por atrás?...cincuenta mangos.
Y apurate...por la “cana”.

Sabe doña Catalina
Que el Segismundo es cornudo
Por favor: boca ce-rra-da
¿Y que la Teresa es “lesba”?
Seguro que lo sabía:
¡¡Qué diosito la perdone¡¡
Se besa con la Leonora…
mocosa de porquería.

Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

“Cada cual elija lo que más le convenga, o
elija si acaso ambas opciones, o ninguna…
un mero crepitar y aletear de papeles que
de noche, se posan indiscriminables, como
los copos de nieve que formaron una gran
tempestad y que están destinados a derretirse
bajo el calor del sol”.
Joseph Conrad
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Escuchame desgraciado,
compadrito de cartón.
¿Por qué curtís con mi piel
la santa concha e’ mi madre?
Mujer de coraje al toque
y negra…por distinción.

Ojalá se muera pronto.
Son como cien de los grandes
que guarda en ese colchón.
No me des un beso aquí…
que la gente va a pensar
que son mi macho…tarado.
Angelito juguetón.

Estuvo rebueno, flaco.
Mucha “mosca” en la cartera.
Se la saque de un tirón.
Jubilada ¿pa’ qué sirve?
La vieja quedó aplanada
en las ruedas de un camión.

Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

“El gusano se enrosca cuando le pisan.
Esto es una medida inteligente, pues
de esa forma reduce las posibilidades
de le que le vuelvan a pisar. En el lenguaje
moral, a eso se le llama humildad.”
Friedrich Nietzsche
ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

La noche del arrabal hiede
sus olores orilleros.
Las pulgas se hacen festín
con los perros y los viejos.
Mishés, paicas y milongas
convocan el viejo pleito:
Sartenazos, ollas… celos,
nadie da bola a los sueños.

Un “naife” le silba al viento.
La sangre ya tiñe el suelo
Un planazo sin destino
vuelca la suerte del tuerto…
Las comadres se santiguan
Un gato aprieta a su hembra
entre los fierros del puerto.

La oscuridad come doble
Un cura saca a su perro
Todo parece en suspenso
La luna muestra la lengua
Y todo vuelve al comienzo.

Convento de sesenta piezas
Tuya y mía del dolor…
¡a templar bien esas lonjas¡
Que ha nacido la Dolores.
También un jacinto negro
al que llamarán Simón.

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

“¿Quién no ha sentido el aspecto aborrecible
de esa virtud agresiva y autocomplaciente que
nunca concibe la idea del perdón? ¿Y quién
no haya conocido el significado profundo y
sacro de los afectos humanos no se ha inclinado
alguna vez a favor de un delito de la pasión
como desahogo frente a la acritud helada, falsa,
vulgar y cobarde que a veces llaman castidad.”-
George P. Loring
ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

De tanto en tanto un quejoso
mezcla soledad con frío.
La mina lo dejó en bolas,
pisó mierda de la fresca…
por ser bueno y aburrido.

Resoplido de caballos.
en el viejo caserío.
Con su halo celestón
la aurora avanza acechante.
Le reclama al que labura
que no debe claudicar
y aunque se escupa la carne
la sangre debe tragar.



LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Derechos reservados
Junio de 2011

sábado, 28 de mayo de 2011

ESPERANDO EL COLECTIVO

No tiene ciencia el vivir.
Y si la tiene…joderse.
La cuestión es no “pifiarla”
y saber hacer las cosas
con arte y sin lastimar.

Si de “nalgas” viene el parto
prepara el alma.. y el lomo
para aguantar el vergazo
que te tienen reservado.
Si actúas con osadía
recibirás de garrotes
según tu falta amerite,
…o tu poder acredite
pues no existe ley o regla
que resista su excepción.

De vivir como el conejo,
a puro “salto de mata”,
si cambias moral por trato,
según como se lo vea,
según como se la crea,
según como se la viva…
Monedas…te será dado
Y calladito la boca:
Ser humano es tu pecado.

Triste, muy triste es decirlo
Aún mucho más aceptarlo
¡Ea¡ toma la primera piedra
Y anímate…
Bienaventurado.

Vivir es la razón cimera.
que al primer llanto se asoma.
Pero a no descartar valores:
Una bandera de lucha,
héroes del proletariado,
sangre por la tierra amada
multitud de camposanto.

El tema es saldar las deudas,
Que nos genera la vida,
- las propias y las ajenas -
al precio que otros rematen.
¿Rebelarte?... ruina inútil.
Hormiguita sin antenas.
Sólo es virtud de unos pocos
cargar con la cruz del Cristo,
y soportar el dilema
de saberse incomprendido.

Un día… pongamos por caso
conoces una mujer
con “estilo” y todo eso.
¡Albricias¡ un mundo nuevo.
Todo lo resume un sueño:
Ciudadano respetado,
Pantuflas, un whisky a mano.
Niños jugando en torno…
Proyecto de jubilado.
Mierda que huele a lavanda
Chapulín en camiseta.
Engranaje desgastado.

Susurrarán en tu oído
con visos de consejero:
“Mejor ponte a escribir un libro
y deja eso de casarte”
A esta altura es imposible.
(responderías al toque).
He comprado los anillos
y soy un tipo honorable.
Creo en mis sentimientos.
Casado seré feliz…
Digo mejor: Lo seremos.
Ella me quiere y me adora…
aunque la tenga “chiquita”,
eyocule precozmente
y extrañe a mi santa madre
que me quiere
y me “espera”
a toda hora…

Así pues, caro lector
de la leyenda vital…
ni cuento para aburridos.
Tal vez un rastro en la arena,
Una muralla de libros,
esperpéntico legado,
que se resuelve en pasión,
la de siempre y la dispar.
La tortura de los celos
y el imperturbable idilio
de la ambición y el amar.

Compendio de cuatro tomos,
Variopinto alud de historias
que es la de todos los seres
engrillados a su tiempo,
esclavos de la memoria.


LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Derechos reservados
Mayo de 2011

martes, 10 de mayo de 2011

VUELVE A MÍ

¿Dónde te has ido locura
que tu presencia no siento?
Vientos de razón ambigua
me alejaron de tu seno.
Ya no más vigilias largas
ni el polvillo vaporoso
sobre la bruma de incienso.

¿Dónde hallar a mis brujitas
que de tu mano volaron
con sus pócimas de encanto
tras el botín de mis versos?

Huérfanos de tu aliento,
dragones de mirada tierna,
fantasía de arlequines,
callejones, piedra a piedra,
giran hoy en desconcierto
sobre el azúcar quemada
de los recuerdos más tiernos.

Mi quimera aún convoca
con su cedazo de tientos
aquellas horas…segundos
en que un delirio afanoso
acentuaba de los ecos
sus voces… y del reflejo,
sus luces
en los estíos de enero.

¿He de escribirle al amor?
¿A las dudas del amante?
Digo:
¿…Al vago remordimiento?
Vuelve…por favor vuelve,
que extraño tu pulso firme
de corpiños voluptuosos
embebidos de deseo.

Tus tibias en cruz por muerte.
Leches bravas, un puñal…
Alaridos y lamentos.
Montañas de caramelo.
Senda florida escarchada
Aromas de bizcochuelo.
Concierto de mil chicharras,
Besos, abrazos, caricias
arrebatadas de celo.
Un asesino que llora.
Viejas arropando un muerto.

¿Qué habrá sido de los faunos?
Cojos, patizambos…chuecos;
y el fragor de los infiernos
encarnado en los ojeras
de una hembra malhadada,
condenada a tu presencia,
pesadilla entre sus sueños.


Locura que te quiero cerca
para alejar dudas viejas
que corroen mis adentros.
Sin tu abrigo
mi alma es nada,
viejo pulmón macilento;
pordiosera de la vida
que se escurre
entre los dedos
Cordura de vuelo austero,
un resto más de lo yermo.
Tal el dolor que siento


LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Derechos reservados
Mayo de 2011